Historias dentro de los hoteles

Algunos compañeros y yo organizamos algunas vacaciones, las que realmente queremos celebrar anualmente como si fuera un tipo de obligación, en el lugar favorito y el hotel usual. Nosotros acostumbramos tener este descanso como una salida del hábito, nos vamos únicamente hombres y no economizamos en los costos, ya que siempre queremos vivir una extraordinaria vivencia para poder hablar de ello en futuras ocasiones.

Planeamos ya esta escapada desde hace unos cuantos años, en los que solamente exigimos tener una cuarto con paisaje viendo hacia el océano y, de preferencia, que se encuentre en cualquiera de las plantas más elevadas de la construcción, lo que pensamos no tendría que ser algún dilema ya que nuestra reservación normalmente la creamos, y liquidamos, con un mínimo de 12 semanas previas al día en el que nuestras vacaciones inician.

Este año no sucedió distinto, elegí un día con los camaradas, yo realicé el proceso para la reservación de dicha habitación, el staff que me ayudó en aquel instante se percató que soy un comprador asiduo y me comentaron que no habría contrariedad con aquello que había requerido, principalmente por porque el tiempo de anticipación con el que realicé aquel proceso era suficiente.

La ocasión en la que arribé a inscribirme en el lugar, debo de declarar que me llevé una impresión despreciable, pues no contaban con una alcoba libre que pudiera cumplir con eso que les había pedido, solamente había disponibilidad para las plantas inferiores de la construcción y con paisaje a la ciudad. Pero eso francamente no era lo que más me enfadó, lo que francamente me puso rabioso era a los trabajadores del lugar no les importó en lo más mínimo que levantara mi equipaje, mi dinero, y me saliera con sus competidores.

Es verídico, a los trabajadores de aquel hotel no les preocupaban en lo que varios de sus huéspedes reincidentes, los que por lo general solían expresarse de excelente manera de su personal e instalaciones y les acostumbraban llevar a un buena cantidad de clientes recomendados, simplemente se fueran con los competidores directos, lo que realizamos sin reflexionarlo dos veces. Fue una buena idea checar la disponibilidad primero, buscamos el teléfono en Sección Amarilla donde vimos varios hoteles, y afortunadamente sí tenían habitaciones disponibles.

Como suponíamos, los competidores nos aceptaron de muy grata forma, probaron hasta lo impensable para poder garantizarnos en una pieza que sí contara con vista al océano en las plantas de más arriba de su construcción e intentaron lograr que la vivencia en aquel hotel fuera placentera.

Lo que trato de difundir con esta narración es que verdaderamente cuesta bastantes años poder crear la tan ansiada fidelidad de parte de los usuarios, y cuesta sólo pocos momentos destruirla. Un consumidor vuelve a un establecimiento si se considera querido, y está acostumbrado a pagar más dinero y decir relatos de los sitios en que su vivencia ha sido agradable.

Es primordial comprender que obtener a un consumidor nuevo tiene un costo aproximadamente 8 y 10 veces mayor que cuidar a alguno que ya posees. Del mismo modo, se ha probado que un comprador contento distribuirá su narración con 12 individuos, mientras que alguno descontento compartirá ese desagradable relato con 20 individuos. ¿Por qué a los usuarios leales se les trata de modo tan infiel?

Ya seas un dependiente o el jefe de cualquier establecimiento, sin incumbir la rama, indudablemente tendrás algunos consumidores a los que debes que tratar con demasiada consideración. Y confío que te preocuparás por esos usuarios leales, pues constantemente hay que pensar que los rivales harán incluso lo impensable para quitártelos, no les soluciones la tarea.

Los rostros ocultos de Parque Fundidora

La Sultana del Norte posee un sinnúmero de sitios que pueden ser visitados cuando se lleva a cabo algún viaje a esa ciudad. Sin embargo, uno de los puntos imperdibles y que más representan el espíritu de la ciudad es el parque Fundidora, localizado sobre los dominios de lo que antes era la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey.

Si hay algo que marcó una diferencia en la vida de los ciudadanos de Monterrey fue Fundidora. La empresa se estableció en el año de 1900, cambiando totalmente el rumbo de la ciudad y favoreciendo enormemente su crecimiento. Durante muchos años, miles de personas trabajaron en la producción de artículos de fierro y acero, en diferentes facetas, pues hubo un momento en que se orientó la producción a los productos no planos, especialmente para los ferrocarriles, y hubo otro en que era más del tipo plano. La Compañía Fundidora siempre se mantuvo a la cabeza de la industria siderúrgica, hasta que la década de los 70s llegó con dificultades que complicarían su existencia, y degenerando en su cierre en el año de 1986.

¿Quién diría que después de poco tiempo Fundidora ya no sería el nombre de una industria, sino de un parque? La existencia de un teatro, una pinacoteca para exposiciones y la sala de arte de Nuevo León surgirían para proveer nuevas formas de entretenimiento a las familias nuevoleonesas, al mismo tiempo que les permitía entrar en contacto con la naturaleza.

Las muestras artísticas no se limitan a los espacios cerrados en Fundidora. Una serie de festivales, ferias y conciertos tienen lugar a lo largo del año en los espacios abiertos. Suelen ser frecuentados por muchas personas, ya sea que vayan específicamente a ver el evento, o que se encuentren en el parque por recreación independiente a ello.

Las historias que circulan dentro de Fundidora incrementan su número con cada una de las visitas que llega a su recinto. Incontables experiencias se han dado en este sitio peculiar. Sin embargo, esas mismas experiencias transforman su rostro nocturno en una de esas caras que preferirías no encontrarte pero, que al mismo tiempo, te llaman y te invitan a acercarte cada vez más.

Las leyendas no podían faltar para completar la historia de Fundidora. Ya sea que circulen por una muerte trágica en la fábrica o por la fiebre que se esparció en 1918, los vigías del parque aseguran haberse encontrado con más de un espíritu en el lugar, además de escuchar constantemente ruidos que se relacionan con el espíritu ambulante que se encuentre más cercano a su ubicación, dejándolos paralizado del terror.

Si vas a comenzar tu búsqueda entre los hoteles en Monterrey (http://www.fiestamericana.com/viaja/hoteles-en-monterrey.html) te recomendamos que encuentres uno cerca de fundidora, de manera que puedas ir a recorrer el parque durante el ocaso, por si te llegas a encontrar a la niña quemada que pasea cerca del horno 3, o al hombre que no posee piernas y brazos que todavía se resiste a abandonar su lugar de trabajo. Te aseguramos que será una experiencia muy particular en tu vida.